Banco Central de Chile

Baja de tasas en Chile: efectos directos en hipotecarios y préstamos de consumo

La economía chilena cerró el primer semestre con un crecimiento de 2,8%, mientras que la inflación anual alcanzó 4,3% en julio. La demanda interna repuntó 5,8% impulsada por una inversión de 5,6% y un consumo que creció 3%. Este escenario será clave para el tercer Informe de Política Monetaria (Ipom), que el Banco Central publicará el miércoles 10 de septiembre.

En su informe anterior, el instituto emisor proyectaba un crecimiento entre 2% y 2,75% para 2024, con una demanda interna de 2,5% y una inflación de 3,7% hacia diciembre. Aunque el desempeño del primer semestre superó lo previsto, los economistas coinciden en que la segunda parte del año será más lenta, lo que limitaría el crecimiento anual a cerca de 2,5%.

Proyecciones de crecimiento del PIB

Los analistas se mueven entre dos posiciones:

Escenario de ajuste a la baja:
Felipe Alarcón (Euroamérica), Isidora Undurraga (Bci) y Pavel Castillo (Corpa) esperan una corrección del rango hacia 2% – 2,5%, con cifras cercanas al 2,3%.

Escenario de ajuste al alza:
Valentina Apablaza (OCEC-UDP), Rodrigo Montero (Universidad Autónoma) y Nathan Pincheira (Fynsa) prevén que el BC puede subir el rango a 2,25% – 2,75%.

El sólido avance de la demanda interna podría traducirse en ajustes positivos en consumo e inversión, aunque de magnitud moderada.

Inflación, tasas y efectos en el crédito

El IPC de julio aumentó 0,9%, llevando la inflación anual a 4,3%. Aunque el registro fue más alto de lo esperado, los economistas mantienen el escenario de una inflación convergiendo a 3,7%–4% hacia fin de año.

En este contexto, el Banco Central retomó en julio el ciclo de bajas y dejó la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,75%. El mercado anticipa nuevos recortes que llevarían la tasa a 4,5% al cierre del año.

Y aquí es donde aparece el impacto directo para los hogares:

¿Cómo afectaría la baja de tasas a los créditos hipotecarios?

Una TPM más baja tiende a reducir el costo del financiamiento a largo plazo. En Chile, los hipotecarios están fuertemente influenciados por:

  • Las tasas largas en UF, que responden a expectativas de inflación y al rendimiento de los bonos.
  • La política monetaria, que presiona a la baja los costos de fondeo de los bancos.

Si el BC confirma nuevos recortes y la inflación sigue retrocediendo, se podría generar un escenario más favorable para quienes buscan financiamiento inmobiliario:

  • Hipotecarios más baratos: cada rebaja de la TPM suele traducirse en una disminución gradual de las tasas hipotecarias.
  • Cuotas más bajas para nuevos créditos: una reducción de 50 o 75 puntos base puede significar decenas de miles de pesos menos al mes dependiendo del monto.
  • Mejores condiciones para refinanciar: quienes tomaron créditos en momentos de tasas más altas podrían encontrar opciones más convenientes.

Sin embargo, la velocidad del traspaso es gradual: el mercado hipotecario suele reaccionar con cierto rezago, especialmente mientras las expectativas inflacionarias sigan sobre 4%.

¿Y qué pasa con los préstamos de consumo y personales?

En estos créditos el impacto es más rápido. Como dependen directamente del costo de fondeo de corto plazo de los bancos:

  • Una TPM menor abarata los préstamos personales y de consumo.
  • Las tarjetas, líneas de crédito y avances suelen reflejar estos cambios en semanas, no meses.
  • Si la tasa cae a 4,5% como espera el mercado, se podrían ver reducciones más visibles en los costos de financiamiento familiar, especialmente en productos de tasa variable.

Esto implica alivio para los hogares endeudados y un estímulo adicional al consumo, en un momento en que la economía muestra señales mixtas.

Expectativas del mercado

Según la Encuesta de Operadores Financieros (EOF):

  • La TPM se mantendría en 5% en abril y junio.
  • Caería a 4,75% en septiembre.
  • Y se ubicaría en 4,5% a 12 meses y 4,25% a dos años.

En inflación, se espera un IPC de 0,3% en abril y mayo, mientras que en el ámbito cambiario el dólar se ubicaría cerca de $945 en siete días y $950 en cuatro semanas.

La EOF también refleja un aumento en la cautela de los agentes financieros. La postergación en las expectativas de baja de tasas indica que el mercado ahora anticipa que la convergencia inflacionaria será más lenta de lo pensado.

Para el Banco Central, el desafío será equilibrar:

  • El control de la inflación, que aún presenta presiones.
  • La necesidad de estimular el crédito y la inversión, donde las menores tasas pueden ser un impulso clave.

En ese equilibrio estará el impacto final sobre los hogares y el sistema financiero. Pero si el ciclo de recortes se confirma, los créditos hipotecarios y los préstamos personales serán los primeros en mostrar señales de alivio para los chilenos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio