La eliminación del cepo cambiario para personas humanas generó un fuerte sacudón en los mercados y un cambio inmediato en el humor inversor. Antes incluso de que Wall Street y la Bolsa porteña comenzaran a operar, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York ya mostraban avances significativos. El alivio regulatorio, sumado a expectativas de un funcionamiento más predecible del mercado de cambios, impulsó una ola de compras que dejó a varios activos entre los grandes ganadores de la jornada.
Entre todos los movimientos, hubo tres activos que se destacaron claramente. No solo por su rendimiento, sino porque representan sectores clave de la economía argentina: energía y sistema financiero. La combinación del contexto macro y el potencial de cada compañía explica por qué lideraron las subas y por qué hoy vuelven a captar la atención de ahorristas e inversores.
YPF: la petrolera que volvió a encabezar el rally
El mayor salto del día lo tuvo YPF, cuyo ADR avanzó más de 14% y se ubicó en los 34,26 dólares. El mercado reaccionó positivamente a un escenario donde la liberación cambiaria podría facilitar inversiones, destrabar proyectos y mejorar expectativas vinculadas a Vaca Muerta. La acción ya venía mostrando fuerza en las últimas semanas y la desaparición del cepo funcionó como un acelerador.
Para quienes buscan crecimiento a mediano plazo, YPF se mantiene como una de las apuestas más atractivas dentro del sector energético. Tiene volatilidad, pero también un potencial que se amplifica en un contexto de normalización macroeconómica.
Cómo comprarla: se puede operar desde Argentina a través del CEDEAR (YPFD), lo que permite acceder en pesos. También es posible comprar el ADR directamente desde una cuenta en Estados Unidos, para quienes ya operan en dólares.
Banco Francés (BBVA): el atractivo de un sistema financiero más previsible
Otro de los grandes ganadores del día fue BBVA Argentina (BBAR), con una suba del 11,30%. La reacción del mercado se explica por una lectura clara: un sistema cambiario menos distorsionado generalmente beneficia a los bancos. Un mercado más transparente suele derivar en más depósitos, mayor actividad crediticia y una mejora en la valuación del sector.
BBVA aparece como una alternativa intermedia para el inversor que busca exposición bancaria sin asumir la volatilidad más marcada de otras entidades locales. La acción suele moverse en línea con la macro, pero también responde al desempeño operativo del grupo.
Cómo comprarla: igual que en el caso de YPF, se puede acceder mediante CEDEAR, utilizando pesos, o comprar directamente el ADR en un bróker internacional.
Grupo Financiero Galicia: una apuesta a la recuperación económica
Con una suba superior al 9,7%, Galicia (GGAL) completó el podio de los activos más fuertes del día. La acción es históricamente una de las favoritas de los inversores que siguen de cerca la economía argentina: cuando el mercado percibe que puede haber un ciclo de recuperación, Galicia suele reaccionar primero y con fuerza.
En esta ocasión ocurrió exactamente eso. La eliminación del cepo generó expectativas de mayor dinamismo económico y una eventual recomposición del crédito, lo que elevó el interés por la acción. Su volatilidad es mayor que la de BBVA, pero también lo es su potencial si la actividad repunta.
Cómo comprarla: a través del CEDEAR (GGAL) para operar en pesos, o mediante ADR en Wall Street para quienes prefieren operar directamente en dólares.
Cuál te conviene según tu objetivo como inversor
Aunque los tres activos tuvieron un desempeño destacado, no todos se ajustan al mismo tipo de inversor ni responden a los mismos escenarios.
Si el objetivo es apostar a crecimiento y exposición al sector energético, YPF suele ser la opción más directa. Para quienes priorizan estabilidad dentro del riesgo argentino, BBVA ofrece un perfil algo más moderado dentro del sector financiero. Y para quienes buscan aprovechar una recuperación más marcada de la economía, Galicia suele ser la alternativa más dinámica y con mayor elasticidad ante buenas noticias macro.
En todos los casos, la posibilidad de operar vía CEDEAR facilita el acceso desde Argentina sin necesidad de contar con dólares. Esto permite diversificar una cartera local con activos que cotizan en el exterior, manteniendo liquidez y seguimiento en pesos.
Las subas no se dieron en el vacío. La reapertura cambiaria llegó acompañada de una nueva banda de flotación entre $1.000 y $1.400, expectativas de intervención moderada por parte del Banco Central y un acuerdo fresco con el FMI que garantiza divisas adicionales. La combinación de estos factores generó un clima de mayor previsibilidad, algo que los activos argentinos suelen valorar de manera inmediata.
Los bonos globales también avanzaron entre 3,5% y 5%, mostrando que el optimismo fue generalizado. Analistas consultados por Reuters anticiparon que el dólar mayorista podría ubicarse entre $1.250 y $1.350, una señal de que el mercado comienza a acomodarse al nuevo régimen.





