Loretta Preska YPF

Fallo por YPF: cómo el costo de la expropiación impactaría en el presupuesto y la inflación

La orden de la jueza federal de Nueva York, Loretta Preska, de transferir el 51% de las acciones clase D de YPF a una cuenta de custodia del Bank of New York Mellon vuelve a exponer el costo económico oculto detrás de la expropiación de 2012. El fallo, que surge del litigio iniciado por Burford Capital, mantiene la condena por más de USD 16.000 millones y suma ahora una medida de ejecución que presiona a la Argentina a definir su estrategia legal.

El problema central ya no es solo judicial. Una sentencia de esta magnitud tiene un efecto directo sobre las cuentas públicas. El eventual pago —o cualquier mecanismo de compensación que implique desembolsos— obliga al Estado a reasignar recursos, endeudarse o emitir. Cada una de estas alternativas tiene un impacto concreto: mayor déficit, tasas más altas o más presión inflacionaria.

Si el Tesoro decide afrontar parte del costo con deuda, deberá ofrecer intereses más elevados para poder financiarse, algo que encarece el crédito en toda la economía. Si recurre a emisión para cubrir obligaciones extraordinarias, la expansión de pesos se traslada, tarde o temprano, a precios. Y si intenta absorber el gasto con recortes, esos ajustes recaen sobre otras áreas del presupuesto, afectando servicios, obras o programas ya comprometidos.

La posibilidad de que las acciones expropiadas pasen a manos de los demandantes, o sean usadas como herramienta de negociación, también condiciona la estrategia energética del país. La administración argentina aún evalúa una apelación ante el Segundo Circuito, pero el tiempo es limitado: la jueza fijó un plazo de 14 días para el traspaso inicial a la cuenta de custodia.

Pese a las advertencias del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre cuestiones de inmunidad soberana, la decisión avanzó, convirtiéndose en un precedente que aumenta la presión financiera y política. Para los analistas, el verdadero impacto no está solo en el litigio, sino en cómo la necesidad de cubrir un pasivo tan grande termina influyendo en el costo del dinero, en la estabilidad del presupuesto y, en última instancia, en la inflación que enfrenta cada contribuyente.

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